"El Embate del Océano". Esta obra captura la fuerza de la naturaleza mediante un estilo de pintura digital expresivo. En el primer plano, el mar de tonos turquesa y azul profundo rompe con energía contra las rocas, creando salpicaduras de espuma blanca representadas con trazos dinámicos. A la derecha, un acantilado de tonos tierra está coronado por una vegetación verde vibrante que parece mecerse con la brisa marina. El cielo, cargado de nubes en tonos grises y blancos, sugiere una atmósfera húmeda y de tormenta inminente. La composición utiliza pinceladas suaves y difuminadas en el horizonte, lo que aporta una sensación de profundidad y movimiento constante. En conjunto, la imagen transmite la frescura y el poder salvaje del litoral.