La Mirada del Sigilo. En este retrato digital, el artista captura la cabeza de un lince ibérico utilizando un estilo de dibujo gestual y suave. La pieza destaca por la expresividad de los ojos claros del felino y los característicos pinceles negros en la punta de sus orejas, dibujados con trazos finos y ascendentes. Los bigotes blancos y el pelaje de las mejillas están realizados con líneas claras que aportan luminosidad y volumen al rostro. El fondo, tratado con manchas difusas de verde, azul y ocre, sugiere un entorno natural de monte mediterráneo sin competir con el protagonismo del animal. Es una obra que transmite la nobleza y la fragilidad de una especie protegida, logrando un equilibrio perfecto entre el boceto artístico y el retrato naturalista.