Ojo de Jade. En esta ilustración, el artista presenta un ejemplar de Vinago de Formosa posado tranquilamente sobre una rama de tonos ocres. La composición destaca por la fidelidad a los colores de esta especie exótica: el verde vibrante de su mirada, que da nombre a la pieza, contrasta poderosamente con los tonos amarillos de su pecho y las manchas púrpuras en sus alas. La técnica utiliza pinceladas suaves y difuminadas para el fondo, creando un efecto de profundidad de campo que hace que la figura del ave gane protagonismo. Los detalles en el pico amarillo y las texturas sugeridas en el vientre añaden una capa de realismo dentro de un estilo pictórico moderno. Es una pieza que captura la quietud del bosque y la belleza hipnótica de esta ave silvestre.