Atardecer Reflejado en el Lago. Esta pieza destaca por su composición especular, donde la línea del horizonte divide la escena en dos mundos: la realidad y su reflejo. La obra explora el contraste cromático, utilizando trazos sueltos de color naranja y amarillo vibrante para el cielo, que se oponen a los verdes densos y profundos de la vegetación que bordea el lago. Esta dualidad crea un equilibrio visual fascinante. El reflejo en el agua no es una copia exacta, sino una interpretación fluida y texturizada, donde las pinceladas digitales se estiran y difuminan para sugerir el movimiento suave del agua. Es un estudio rápido que captura la atmósfera serena de un instante con gran sinceridad cromática.