El Remanso del Olmo. En esta ilustración digital de tonos refrescantes, el artista nos traslada a una pradera vibrante a la orilla de un lago. La composición destaca por un árbol esbelto en el margen izquierdo cuyas ramas se extienden con ligereza, proyectando una sombra suave sobre el césped verde intenso. El agua del primer plano muestra tonalidades azules claras con reflejos sutiles, mientras que al fondo, una cadena de montañas azules bajo un cielo despejado con nubes blancas y algodonosas completa la escena. Es una pieza que respira aire puro, utilizando pinceladas orgánicas para transmitir una sensación de plenitud y armonía con el entorno natural.