El Refugio de las Golondrinas. En esta ilustración de gran precisión, el artista no solo captura la solidez de la piedra, sino también la vida que la habita. Bajo el alero de la fachada, se observa con detalle un nido de golondrinas, un elemento que refuerza la conexión entre la arquitectura y la naturaleza. Al fondo, sobre el cielo despejado, un grupo de estas aves vuela en formación, aportando dinamismo a una escena de gran serenidad rústica. La técnica del delineado resalta tanto la rigidez de los muros como la ligereza de las aves en movimiento.