En esta obra, el artista retrata Can Cabañas, en Badalona, integrando elementos de la arquitectura clásica local con el dinamismo de la urbe moderna. La técnica de puntillismo y trazo breve en el follaje de los árboles crea una textura vibrante que contrasta con la limpieza lineal de los edificios residenciales del fondo. Un elemento compositivo audaz es la inclusión de la grúa de construcción, que no solo aporta una verticalidad industrial, sino que también sitúa la obra en un momento preciso de transformación urbana. Es un estudio magistral sobre cómo la naturaleza y el cemento coexisten en el paisaje cotidiano.