Espejo de Cristal. En esta ilustración, el artista logra una composición de perfecta simetría horizontal al retratar un macizo montañoso reflejado sobre la superficie inmóvil de un lago. La obra utiliza una paleta de tonos tierra, ocres y blancos para las cumbres escarpadas, que contrastan con el verde vibrante de una línea de bosque que bordea la orilla. El agua, pintada en tonos turquesa y cian muy claros, reproduce fielmente cada detalle de la montaña, creando una sensación de calma absoluta y pureza ambiental. Las pinceladas en el agua son largas y fluidas, mientras que en las rocas se aprecia un estilo más matérico y definido, capturando la solidez de la piedra frente a la transparencia del elemento líquido.