Dibujo pictórico de la Gran Esfinge de Giza y las pirámides

En esta impresionante lámina, el artista nos traslada a la meseta de Giza para contemplar la Gran Esfinge bajo una luz dorada y eterna. La técnica evoluciona hacia un estilo más pictórico y fluido, donde las sombras se resuelven con tonos ocres y siena que aportan una textura rocosa y monumental. Al fondo, la silueta geométrica de una pirámide se funde con un cielo de azules etéreos y pinceladas gestuales, creando un contraste magistral entre la solidez de los monumentos y la volatilidad de la atmósfera del desierto. Es una pieza que captura la mística y la escala colosal de la historia antigua.