La Montaña Defendida. En esta pieza de gran precisión lineal, el artista representa una imponente elevación que destaca por sus estructuras de protección. A lo largo de sus laderas, se aprecian claramente murallas de defensa y parapetos que recorren la topografía, convirtiendo la cumbre en un enclave estratégico inaccesible. El dibujo técnico resalta la solidez de estas fortificaciones de piedra, que se integran perfectamente con la roca natural de la montaña. Bajo la protección de los muros, se intuyen pequeñas edificaciones y zonas de vigilancia que refuerzan la idea de un bastión histórico. El cielo despejado y la limpieza del trazo permiten que el espectador se concentre en la arquitectura defensiva y el ingenio humano aplicado al terreno escarpado.