Montesa .a diferencia de los retratos puntillistas, esta pieza utiliza la técnica de la acuarela para capturar un momento de absoluto descanso. La obra se define por trazos fluidos y direccionales que siguen la forma del cuerpo de la perrita, utilizando una gama de ocres y dorados que aportan calidez al sujeto. El contraste es clave en esta composición: el fondo oscuro, aplicado con pinceladas anchas y aguadas, resalta la figura clara y luminosa de Montesa en el centro. La postura encogida y la simplificación de los rasgos faciales transmiten una profunda sensación de vulnerabilidad y paz. Es un estudio de luz y sombra que prioriza la atmósfera y la sensación térmica por encima del detalle minucioso.