Nosotros. Este autorretrato doble es un estudio de dualidad y equilibrio. La pieza presenta dos rostros contiguos sobre un fondo minimalista, permitiendo que la interacción entre ambos sea el foco central. A la izquierda, ella se define por líneas más suaves y tonos cálidos que transmiten serenidad y proximidad. A la derecha, él se construye con trazos más angulares y una paleta más fría y fibrosa en el cabello y la barba, aportando una cualidad más rústica y profunda. La composición no busca la simetría perfecta, sino una armonía que celebra la unión de dos identidades distintas. Es una obra que explora la intimidad y la verdad de la mirada compartida.