El Refugio del Acantilado. Esta obra digital presenta un paisaje costero vibrante, caracterizado por una técnica de trazo gestual y expresivo. La composición equilibra la solidez de las montañas en tonos tierra y ocre con la frescura de un mar azul en primer plano. Destaca la presencia de asentamientos arquitectónicos que parecen fundirse con la naturaleza: un monasterio o villa a orillas del agua y una estructura amurallada en la altura, sugiriendo una narrativa de paz y retiro. La vegetación, representada con pinceladas verdes dinámicas, aporta vida y movimiento, mientras que el uso de transparencias en el cielo y el agua crea una atmósfera de luz mediterránea. Es una pieza que celebra la armonía entre la arquitectura humana y la inmensidad del entorno natural.