Esta obra a tinta se titula "La Ilusión de Grandeza" y es una potente sátira sobre la hipocresía humana. Muestra a un hombre con una capucha de perfil, eclipsado por un árbol gigantesco realizado con un puntillismo denso.
De la cabeza del hombre surge un gran bocadillo de pensamiento. En el interior de este pensamiento, el hombre se visualiza a sí mismo como un gigante que sostiene sin esfuerzo un árbol diminuto. La composición utiliza el contraste de escalas para representar la falsa percepción de fuerza que tienen los seres humanos, quienes se creen grandes y poderosos frente a una naturaleza que es, en realidad, inmensamente superior.