Título: El Velo de la Mirada.
Esta obra se aleja de la suavidad anterior para explorar un realismo psicológico cargado de misterio. El uso del blanco y negro potencia la intensidad de los ojos, que se convierten en el centro absoluto de la composición.
El abanico introduce un juego de ocultación que evoca el cine clásico, destacando por un manejo del claroscuro que aporta profundidad y una tensión emocional palpable.