Esta obra presenta un retrato simétrico y fascinante que fusiona rasgos humanos con la esencia de un felino.
El nombre del dibujo es "La Mujer Gata".
Destacan los ojos almendrados de color aguamarina y la estructura facial que evoca la mirada penetrante de una gata.
El uso de trazos suaves y tonos terrosos en la piel crea una atmósfera onírica y mística, explorando la conexión entre la naturaleza animal y la identidad humana.