Mi trayectoria en el dibujo es la búsqueda constante de capturar la emoción del instante. Desde mis primeros bocetos a lápiz hasta una etapa de dibujo a plumilla y puntillismo, mi camino ha sido guiado por la observación directa. El paso posterior por la acuarela educó mi mirada en el manejo de la luz, el color y la transparencia.
La adopción de la tecnología digital supuso eliminar las barreras materiales y abrir un universo de posibilidades. Sin abandonar la esencia del dibujo manual —trazo a trazo con lápiz y tableta gráfica—, esta galería abarca desde la delicadeza de la figura humana hasta el estudio de la naturaleza, la memoria afectiva y los paisajes atmosféricos.
Por encima de la perfección académica, mi compromiso reside en que cada obra conserve intacta la vibración visual y el sentimiento original que desencadenó el dibujo.