Antonia y Loli, compartiendo un momento inolvidable en Granada. En esta obra de trazos suaves y colores luminosos, ambas posan sonrientes y protegidas del sol con sus sombreros, reflejando una gran complicidad y cercanía. A sus espaldas, la majestuosa silueta de la Alhambra se alza sobre la colina verde, capturada desde la perspectiva de un mirador. El dibujo combina la calidez de los tonos del vestuario y los tejados tradicionales con la serenidad del entorno monumental, inmortalizando un viaje lleno de afecto, historia y bellos recuerdos compartidos.