Volvemos a la profundidad de la maqueta para observar un rincón lleno de encanto logístico. En el centro del andén subterráneo destaca una pequeña caseta de venta de billetes con el letrero "Billets de transport", donde un viajero vestido de rojo espera su turno. La escena está bañada por una luz blanca cenital que resalta la fachada de la estación interior y sus múltiples puertas grises. A la izquierda, una señal ferroviaria con una luz verde encendida indica que la vía está despejada para el próximo convoy. Las diversas figuras humanas distribuidas por el andén aportan una escala perfecta a este espacio confinado pero meticulosamente detallado, que actúa como el corazón del tránsito bajo la superficie.