Esta sugerente toma a nivel de calle nos ofrece una perspectiva interna y profunda del núcleo urbano de la maqueta. Enmarcada a la derecha por la fachada texturizada de un edificio rojizo, la vista se dirige hacia la inconfundible iglesia blanca, que destaca con su tejado oscuro, su esbelta torre y un cuidado vallado blanco que rodea su parcela. En la plaza y los viales adyacentes se respira una gran actividad cotidiana: junto a la iglesia se aprecian varias figuras humanas a escala y coches estacionados, entre ellos un turismo negro y un descapotable clásico gris. Más al fondo, la carretera muestra la fluidez del transporte rodado con un camión de reparto amarillo y un gran camión articulado blanco con remolque decorado, consiguiendo un efecto de profundidad y realismo excepcional.